![]()
Salmo 15
(Sal 80,2) Glorificad a Dios, nuestra ayuda
(Sal 46,2) cantad al Señor, Dios vivo y verdadero, Con Voz de alegría.
(Sal 46,3) Porque el Señor es excelso, terrible, rey grande sobre toda la tierra.
(Sal 73,12) Porque el santísimo Padre del cielo, nuestro Rey antes de
los siglos
envió a su amado Hijo de lo alto,
y nació de la bienaventurada Virgen santa Maria.
EI me invocó: «Tú eres mi Padre»; y yo lo haré mi primogénito,
(Sal 88,27-28) el más excelso de los reyes de la tierra.
En aquel día, el Señor Díos envió su misericordia,
(Sal 41,9) y en la noche su canto.
(Sal 117,24) Este es el día que hizo el Señor; alegrémonos y gocémonos en el.
(Is 9,5) Porque se nos ha dado un niño santísimo amado, y nació por nosotros,
fuera de casa y fue colocado en un pesebre,
(Lc 2,7) porque no había sitio en la posada.
Gloria al Señor Dios en las alturas,
(Lc 2,14) y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad.
Alégrese el cielo y exulte la tierra, conmuévase el mar y cuanto lo Ilena;
(Sal 95,11-12) se gozarán los campos y todo lo que hay en ellos.
(Sal 95,1) CantadIe un cántico nuevo, cante al Señor toda la tierra.
Porque grande es el Señor y muy digno de alabanza,
(Sal 95,4) terrible sobre todos los dioses.
Tierras de los gentiles, ofrendad al Señor; ofrendad al Señor
gloria y honor,
(Sal 95,7-8) ofrendad al Señor la gloria debida a su nombre
Tomad vuestros cuerpos y cargad con su santa cruz
(Lc 14,27) y seguid hasta el fin sus santísimos preceptos.
Escritos de San Francisco Vísperas de la Navidad del Señor

inicio
impresión