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Meditación sobre un mundo resquebrajado

 

 

 

Narrador:

La tierra era bonita hasta que vino sobre ella el ser humano y destruyó todo. Y los hombres y mujeres decían: reinará la oscuridad ... y se hizo la oscuridad. Hombres y mujeres amaban la oscuridad y así ellos la llamaron “seguridad”. Y se dividieron en razas, religiones, sexos y clases sociales.

1. Grupo:

Y no existía tarde ni mañana en el séptimo día antes del fin. Y los seres humanos dijeron: Que haya un gobierno fuerte, para controlarnos en nuestra oscuridad. Que se creen ejércitos para controlar nuestros cuerpos, para que aprendamos a matarnos limpia y efectivamente en nuestra oscuridad.

2. Grupo:

Y no existía tarde ni mañana en el sexto día antes del fin. Hombres y mujeres dijeron: Que haya bombas y cohetes para matar con mayor facilidad. Que haya una militarización aun más meticulosa y más seguridad.

3. Grupo:

Y no existía tarde ni mañana en el quinto día antes del fin. Hombres y mujeres dijeron: Que haya religiosos de izquierda y de derecha - formas de vida placenteras para religiosos y otras formas de escape porque existe una molestia persistente – la REALIDAD de los pobres y de los oprimidos que perturban nuestra comodidad.

4. Grupo:

Y no existía tarde ni mañana en el cuarto día antes del fin. Hombres y mujeres dijeron: Que haya disputas entre las naciones para ver quién es nuestro posible enemigo común.

1. Grupo:

Y no existía tarde ni mañana en el tercer día antes del fin: Y finalmente hombres y mujeres dijeron: Creemos a Dios a nuestra imagen y semejanza. Que también haya otros dioses con nosotros. Digamos, que Dios piense como pensamos nosotros, que odie como nosotros odiamos, que mate como nosotros matamos.

2. Grupo:

Y no existía tarde ni mañana en el segundo día antes del fin.

3. Grupo:

En el primer día había un fuerte ruido sobre la faz de la tierra. El fuego destruía el bellísimo globo y entonces hubo... silencio. La tierra calcinada tuvo tranquilidad para adorar al verdadero Dios.

Todos:

Y Dios vio todo lo que hombres y mujeres habían hecho; Y en el silencio sobre las ruinas humeantes Dios lloraba. Confluencia de caminos de destrucción y de muerte... Pero no todo está perdido. Existen caminos de vida - luchas por la liberación, posiciones espirituales, que mantienen con vida a nuestros pueblos asiáticos.”

Texto de las  Filipinas

De CCFMC Lección 12

28.06.2004