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Ir por el mundo en forma contemplativa

De todo lo dicho anteriormente, se puede deducir que también la actividad misionera, el “Ir por el mundo” (1 R 14-16), debe estar bajo un signo contemplativo. Igual si Francisco predica, vive con los leprosos o realiza el trabajo despreciado de los pobres, él lo hace desde la plenitud del encuentro con Dios. Existe en la literatura de ese tiempo una fórmula que nos lo muestra con claridad: Francisco quería “contemplando se tradere” (= entregarse desde la contemplación).

 

Esa formula se hace comprensible comparándola con la dominicana: “contemplata aliis tradere” (=entregar a los demás lo conocido en la contemplación, o sea transmitir o comunicar a los demás lo experimentado). Francisco y Clara van mas allá: para ellos, la contemplación nunca termina, es más, el encuentro con los leprosos y los enfermos, el trabajo pesado, la convivencia fraterna, la solidaridad, el sufrimiento de la propia debilidad, la muerte, todo esto se convierte en lugar para la contemplación. En la devoción hacia Dios que se manifiesta en todo esto, ellos se entregan por completo.   

 

CCFMC, Lección 10 , Información C 9  

6.07.2005