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Labor franciscana por la paz

Francisco vive una alternativa

 

Lo primero es entender bien la palabra paz. En todos los tiempos se habla de la paz, pero cada uno entiende cosas diferentes. Francisco habla de la “verdadera paz” basándose en la tradición agustiniana.

Francisco también debió hablar de la “verdadera paz”, porque la ciudad de Asís con sus pactos de paz de 1203 y 1210 desarrolló concepciones concretas de la paz que se diferenciaban de la forma de vida de Francisco.

Francisco vivía una forma de vida alternativa con sus hermanos, naturalmente de una manera no polémica. Respecto a esto, se debe hacer una distinción muy concreta que hace Francisco entre las personas y el sistema injusto en el que viven las personas. Para el ser humano todavía existe una esperanza partiendo de Dios.

Dentro de la alternativa que vive Francisco, pero también en la relación con la sociedad, se deben considerar la capacidad de conflicto y de sufrimiento del Santo. La paz no es una cuestión del mundo santo, sino de dolor diario y esfuerzo diario.

Esa capacidad de sufrimiento y de tolerancia del conflicto tiene mucho que ver con el pacifismo. Francisco pertenece a aquellos que sólo se confían en la fuerza de la cruz y por eso renuncian a cualquier forma de violencia. Cualquier solución de conflictos que se basa en la violencia, no está de acuerdo con Francisco. También rechaza, por lo menos teóricamente, la violencia legislativa (privilegios y procesos).

En la práctica, con frecuencia busca la protección de la Iglesia. Como no puede haber paz sin justicia, se debe finalmente ilustrar qué concepciones entrelazaba Francisco con este término.

 

CCFMC, Lección 23

14.09.2004