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Foro Social Mundial en Porto Alegre del 23 al 28 de Enero de 2003

19.01.2003

Por tercera vez el Foro Social Mundial se realizará en Porto Alegre en estos últimos días del mes de enero de 2003. Tras un comienzo relativamente modesto en el año 2000, el Foro Social Mundial se transformó en el mayor movimento popular a nivel mundial. Trata esencialmente los siguientes aspectos:

  • Otra Visión - La globalización y sus efectos analizados por aquellos que resisten
  • Otro Mundo - Alternativas para una transformación social en todo el planeta
  • Otro Movimento - Las movilizaciones mundiales que desafían el neoliberalismo

Todas aquellas personas que se consideran seguidoras y seguidores de Francisco de Asís deben participar de corazón y consciencia en un acontecimiento de esta magnitud e importancia. Por lo contrario, traicionarían la visión del Poverello con relación al mensaje libertador del Evangelio. El siguiente texto nos ayuda a recordar:

 

Retos de la teología de la liberación al movimento franciscano - Nuevas formas de actuar

 

La teología de la liberación ha reconocido la necesidad de buscar nuevos campos y formas de la acción liberadora, sin dejar de lado la opción por los pobres. Aunque los sindicatos y partidos han perdido influencia, otros grupos de acción han ganado en fuerza política y significado social: el movimiento del medio ambiente, el movimiento feminista, movimientos populares y de los "sin tierra", los movimientos de las minorías étnicas y de los indígenas, el movimiento pacifista internacional, Amnistía internacional, Greenpeace, religiosos, servicios de la Iglesia (pastoral de los derechos humanos, de los niños de las calles, de las mujeres, de los trabajadores rurales, Justitia et pax...).

 

Estos movimientos están bien organizados y desarrollan métodos de trabajo exitosos en el área del trabajo público. Ellos brindan con esto un aporte importante para la nueva orientación de la vida política. Como sus intereses no están tan específicamente limitados a un grupo o asociación determinada, pueden unirse para la realización de metas sociales importantes. Muchos hombres y mujeres del movimiento franciscano que se han identificado con la teología de la liberación, han encontrado en estos grupos y movimientos un campo de acción importante.

 

Esas organizaciones trabajan contra la indiferencia y la pasividad vigentes en la sociedad y fundamentan una nueva cultura política. Como tales movimientos reúnen a activistas políticos, líderes de movimientos populares y del medio ambiente, artistas, músicos, intelectuales y otras personas de diferentes niveles sociales, se crea una nueva fuerza común llevada por los representantes de las diferentes ciencias, profesiones y confesiones religiosas. También se abren posibilidades de nuevas áreas de trabajo y de campos de acción política para cualquiera que esté movido por el carisma franciscano.

 

"En los nuevos movimientos sociales se hace una crítica radical al poder político..., se hace una crítica a la manipulación y a la corrupción de este poder. El objetivo último de los movimientos sociales ya no es tomar el poder político, sino construir un nuevo poder político, desde abajo, desde la base... Las alternativas que surgen de la nueva sociedad civil no son, a corto plazo, una alternativa global a la economía de libre mercado; son, fundamentalmente, la creación de alternativas a la lógica del mercado" (P. Richard).

 

Cristianos y franciscanos no pueden eximirse de actuar contra un estado de cosas contrario a la fe. Para transformar en acción la inspiración que nace de la fe, no se necesitan instrumentos propios. Se deberían utilizar los canales políticos que están a disposición. Lógicamente éstos varían de país a país. En los sistemas democráticos existen para esto partidos políticos, los medios de comunicación, los sindicatos, los movimientos populares, las instancias para la defensa de los derechos humanos, los movimientos de mujeres, las alianzas de minorías, las organizaciones no gubernamentales, la ONU y otras organizaciones internacionales.

 

"La llamada a pensar globalmente y a actuar a nivel local implica un nuevo desafío en nuestra tarea de edificación de un mundo nuevo... Las reuniones de Río (durante la cumbre Mundial de 1992) me han hecho más consciente tanto del enorme potencial como de las enormes deficiencias existentes en nuestra Familia Franciscana respecto a una presencia significativa en el corazón de nuestro mundo... Nuestra cooperación con las Naciones Unidas tiene una lógica muy práctica. Nos brinda la oportunidad de unirnos con personas de buena voluntad a fin de acabar con la injusticia y el sufrimiento. Debemos hacer juntos lo que una persona sola o una sola rama de la Familia Franciscana sería incapaz de hacer" (Selecciones de Franciscanismo 23(1993)67, p.19s.) (Hermann Schalück, en las Naciones Unidas en Nueva York en octubre 27 de 1993).

 

Sería un gran pecado de omisión, si no se utilizara de manera inteligente y organizada la influencia política que el movimiento franciscano puede ejercer por medio de la propuesta de metas concretas y realizables. Esa comprensión también se basa en las Constituciones generales de la Orden de frailes menores:

 

"Comoquiera que una gran parte de la humanidad se halla aun sometida a la indigencia, a la injusticia y a la opresión, dedíquense los hermanos, juntamente con todos los hombres de buena voluntad, a instaurar una sociedad de justicia, de liberación y de paz en Cristo resucitado, y, ponderadas atentamente las causas de cada situación, participen en las iniciativas de caridad, de justicia y de solidaridad internacional" (Art. 96, §2).

 

Para que la acción política sea efectiva y para que se logre un obrar político y un trabajo conjuntos con otras fuerzas sociales, se deben cumplir los siguientes requisitos:

  • una mística franciscana profunda,
  • la familiaridad con los textos franciscanos fundamentales,
  • una motivación y preparación personal,
  • un buen conocimiento del desarrollo histórico y económico de la sociedad,
  • conocimiento de las agrupaciones en pugna y de sus conflictos e intereses,
  • integración con las diferentes organizaciones, personas y grupos de diversas clases sociales y países,
  • movilidad y capacidad de comunicación en el plano intercultural e internacional.

De esto resultan maneras de comportamiento y perspectivas de acción:

  • Salirse del sistema que genera tanta pobreza.
  • Acercarse a lo pobres, según el ejemplo de Francisco y de Clara.
  • Integrarse al pueblo como acompañantes que solidariamente comparten con el pueblo la fe, los símbolos, la religiosidad y la esperanza de la libertad.
  • Trabajo conjunto con los movimientos populares para introducirlos en nuestra fe y nuestro carisma.
  • Redescubrimiento de valores orientadores de la vida, renuncia al consumo derrochador, compromiso por la conservación de la creación, desarrollo de una espiritualidad de la creación.

Conclusiones

 

Hoy en día podemos ver el cristianismo con otros ojos, gracias a la teología de la liberación y su compromiso por Dios y los pobres, gracias a sus mártires, profetas y poetas y gracias a los miembros de la familia franciscana. Sin embargo, para la Iglesia y para todos los franciscanos y franciscanas existe siempre el peligro de descuidar a los pobres.

 

Estamos conscientes de que el siglo 21 necesita más que nunca líderes y modelos impregnados de una espiritualidad profunda y sana, hombres y mujeres que puedan unir la santidad de la vida con la santidad política, mujeres y hombres cuya fe haya madurado en la lucha contra todas las formas de deshumanización, cuyas actitudes éticas sean transparentes y llenos de una gran esperanza. Tales personas, que nos recuerdan a Francisco y a Clara, nos sirven de ejemplo y estímulo en nuestro obrar. Ellos representan una reserva de sentido y de resistencia en una sociedad que parece haber perdido el sentido de solidaridad y los valores humanos más profundos.

 

Como hijas e hijos de Francisco, no podemos perder de vista a la Iglesia universal. Se trata de que toda la humanidad pueda llegar a reunirse en una misma mesa en el Reino de Dios.

 

CCFMC, Lección 20, La Teología de la Liberación desde el punto de vista franciscano, P 27s

 

Informaciones adicionales:
http://www.forumsocialmundial.org.br/home.asp