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CCFMC Notícias Diciembre 2010

Navidad del año 2010

Navidad en tiempos de crisis

Catástrofes naturales destructivas, turbulencias en la economía mundial, aumento de la pobreza social, incluso conflictos dentro de la Iglesia han marcado el año 2010.

Navidad, una fiesta de la esperanza

Dios viene al mundo para sembrar la esperanza y transformar las necesidades. Él escucha el grito del pueblo y los gemidos de la Creación.

Navidad, una fiesta del amor

Por ello dar en vez de recibir, perdonar en vez de buscar el conflicto, alegrarse en vez de desesperarse, la paz en lugar de la guerra.

Navidad, una fiesta del Dios amante de la humanidad

Él, que era Dios, se hizo hombre como nosotros, conoció todos los peligros y necesidades de la vida, fue enviado para anunciar la Buena Nueva liberadora de un mundo justo y pacífico.

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„Es esta la razón por la cual Francisco celebra la aparición de Dios en el mundo. Para él, Dios es la encarnación de la humildad, aquel que se da a conocer en las cosas más insignificantes: en un niño que nace en un establo, en medio de los desamparados que no tienen refugio ni hogar, que sufren pobreza y miseria, en todas las situaciones de necesidad apremiante, resultantes de una economía y una política que ven como algo natural la existencia de refugiados y exiliados, de pobres y leprosos, como efectos secundarios e inevitables.[…]

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La Navidad significa un vuelco diario de los valores y una transformación radical del comportamiento de los hombres: lo que parece pequeño e insignificante tiene que verse como grande e importante, y lo que se tiene por importante y valioso, ha de verse como cosa sin mayor valor. Dios no piensa como los hombres. Para El, los leprosos están en el centro, y los poderosos deben cederles su sitio. La Familia Franciscana está llamada a proponer al mundo la revolución celebrada y cantada por María en su "Magníficat".

Así es como Dios se une indisolublemente al mundo. Y sólo aquellos que siguen las huellas de Dios, asumiendo el mundo para transformar todo en bien, están de parte de Dios. En este sentido, la Cruz y la Resurrección significan la concretización, la culminación y la consecuencia de esta actitud de Dios. Para todos aquellos que creen y dan fe de esta Religión de la Encarnación, Dios se convierte en la fuerza histórica que transforma la realidad“. (Lección 1,C 2.4)

 

Al terminar este año

Nuevamente estamos concluyendo un año de muchas y diversas actividades, de programas y desarrollo del CCFMC. En estos días que preceden a la Navidad se reconfirma en nosotros la certeza que este proyecto mundial no sería posible sin el compromiso personal de muchos que con sus esfuerzos participan directa o indirectamente en el trabajo.

Somos un Equipo pequeño y de escasos recursos frente a un movimiento mundial con tanta diversidad de idiomas y culturas. Es admirable todo lo que puede realizarse con la disponibilidad de personas que asumen este desafío y ofrecen su colaboración.

Por ello, en este boletín queremos, en la medida de lo posible, mencionar por sus nombres a todas las personas que nos han colaborado en el transcurso del 2010:

El CCFMC no sería accesible a muchos en sus idiomas sin el trabajo de traducción

  • del boletín de noticias: Sra. Renata von Gilsa (Colonia) al portugués; Sra. Andrea Rogers (Würzburg) al inglés, Hno. Joaquín Garay OFM (Mannheim) al español y el Hno. Jean Francis Isia Amundala (Bukavu/DR Congo) al francés;
  • de las Lecciones: Sr. Pascal Curin (Estrasburgo/Francia) al francés; Hna. Venantia y Fr. Divakar (Tamil Nadu/India) al tamil; Hna. Lydia Fecheta y equipo interfranciscano en Rumania al rumano;
  •  de los aportes teológicos para nuestra biblioteca: Hna. Margarethe Mehren (Bad Saulgau) y la Sra. Maria Schwabe (Berlín).

Los impulsos y motivaciones en los continentes son asumidos por los respectivos Coordinadores continentales:

·     Hna. Jeanne Luyun SFIC (Quezon City/Filipinas) para Asia;

  • Hno. Hermann Borg OFM (Nairobi/Kenia) para África anglófona;
  • Hno. Pascal Fomonyuy OFMCap (Shisong/Camerún) para África francófona;
  • Sra. Ana Hidalgo OFS (Santiago/Chile) para la Región Cono Sur;
  • Hna. Maria Fachini FH (Joinville/Brasil) para la Región Brasil;
  • Hno. Guido Zegarra OFM (Lima /Perú) para la Región Andina;
  • Hno. Luis Patiño OFM (Cali/Colombia) para la Región del Caribe.

Hombro a hombro con ellos colaboran también innumerables Coordinadores, Animadores y conferencistas, cuyos nombres no podemos citar por razones de espacio.

Permanentes motivadores e interlocutores son también los Miembros del CCFMC e.V. que actúan como titulares jurídicos de nuestro Proyecto:

El Profesor Dr. Elmar Klinger (Herzogenaurach); Hna. Irmlind Rehberger, Hna. Reginarda Holzer, Hna. Marianne Jungbluth, Párroco Dr. Klaus Beurle y Sr. Claudio Ettl (todos de Würzburg); Hna. Paulin Link (Bad Waldsee) y el Profesor Francis D’Sa (Puna/India).

El Sr. Gregor Sandler (Würzburg) es para nosotros un consejero muy valioso en todo lo referente a procesado de datos y comunicación y la Sra. Jakina Wesselmann (Berlín) para el diseño de nuestras publicaciones.

Como Equipo gozamos de la hospitalidad de la Casa St. Raphaelsheim de Würzburg, Convento de las Hermanas Franciscanas de Oberzell. La Hna. Superiora Alexandra con sus Hermanas y colaboradoras nos brindan un valioso servicio en la portería y en la cocina, y nos cooperan con apertura y generosidad.

Agradecemos a la Oficina del INFAG (Asociación interfranciscana para la región de habla alemana) con la Hna. Marianne Jungbluth OFS, la Sra. Doris Grümpel y la Sra. Inge Scheller por el compartir cotidiano y su fraternal colaboración.

En nuestro Centro trabajan la Sra. Christa Sauruck en el servicio de la limpieza, la Sra. Hedwig Maurer para la redacción del boletín de noticias, la Sra. Andrea Rogers y el Sr. Wolfgang Schömig en la secretaría. Hasta finales de agosto la Sra. Verónica Irungu OFS de Kenia estuvo por un año como practicante compartiendo la vida con nosotros enriqueciéndonos con su cultura africana y su estilo alegre y vital.

Consideramos muy valioso el asesoramiento y apoyo de parte de la Hna. Judith Dinkel de Erlangen y el P. Hadrian Koch OFM del Convento franciscano en Großkrotzenburg, al que está afiliado el P. Andreas.

También queremos mencionar a todos aquellos que apoyan moral y espiritualmente este Proyecto, que asumen responsabilidades y nos impulsan hacia adelante. Sobre todo deseamos destacar el apoyo de Misión Central de los Franciscanos en Bonn y de los diversos donadores a quienes agradecemos el financiamiento.

Nuestro respeto y profundo agradecimiento por cada ayuda brindada y por todo el tiempo que han puesto a disposición todas estas personas e instituciones para que nuestro proyecto CCFMC se haga realidad.

Hacemos presentes también a todas y todos los que trabajan con el Curso y se dejan motivar por él para hacerlo parte de sus vidas y convertirse en portadores y anunciadores del mensaje liberador del Evangelio. Es un enorme tesoro para nosotros y lo valoramos inmensamente.

Todo es un regalo, un don que nos une en una sola familia franciscana mundial, cuya espiritualidad sigue muy actual frente a las interrogantes y necesidades del presente. El Misterio de la Encarnación de Dios, que fascinó a Francisco durante toda su vida y supo hacerlo experimentable, es también la fuente de nuestra esperanza.

Les deseamos una feliz fiesta de la Navidad y muchas bendiciones para el Año Nuevo 2011

pace e bene,

Patricia Hoffmann, Andreas Müller OFM, Anton Rotzetter OFMCap



Queridas Hermanas y Hermanos:

Desde hace casi treinta años existe este Proyecto único interfranciscano, el CCFMC, el cual he podido acompañar desde sus inicios. Y mientras pueda seguiré trabajando para su buen desarrollo a nivel mundial. Estoy muy agradecido por tanta riqueza que he recibido en todo este tiempo. La amplitud universal de Francisco y Clara, su certeza interior y la conciencia de abrir nuevos caminos, la diversidad cultural en la realización del ideal franciscano, la estrechez de aquellos proyectos de vida cuando no se da esta apertura, todo esto y mucho más he aprendido en estos años en que he asumido como tarea personal el CCFMC. He podido realizar este trabajo gracias a las condiciones propicias que me ofreció Misión Central de los Franciscanos de la Conferencia de Provincias franciscanas de Europa Central (MEFRA). Sólo así ha sido posible lograr tanto éxito hasta nuestros días.

Pero hemos llegado al momento en que la responsabilidad para la Coordinación mundial debe ser pasada a manos más jóvenes. En la última reunión de la Junta Internacional del Equipo de dirección general en Frascati, Roma, se tomaron las decisiones necesarias para ello. Sobre esto han sido todos debidamente informados (ver: News de Junio del 2010)

Por supuesto que permaneceré a disposición del CCFMC y siempre que sea necesario ofreceré mi apoyo para realizar ciertas tareas. Así, por ejemplo, viajé a principios de septiembre a Rumania, donde se acaba de encaminar una cooperación más estrecha dentro de la Familia franciscana con la ayuda del CCFMC. En Kenia pude constatar a mediados de septiembre las visiones osadas de las Hermanas y Hermanos al proponerse responder a sus problemas desde la perspectiva franciscana; sobre todo la “YouFra“ (Juventud franciscana) se está revitalizando con el ideal franciscano superando incluso las fronteras nacionales. Y en octubre, en un Seminario continental celebrado en la India, logramos regionalizar el gran continente asiático para repartir mejor las responsabilidades. En todas estas reuniones me ha sido posible impulsar el trabajo recordando a los participantes las ideas originarias del CCFMC. Y aún cuando los problemas locales tengan la prioridad en la vida cotidiana, nunca debe perderse de vista la dimensión global de la Familia franciscana. Remontarse a los orígenes es siempre una gran motivación orientativa.

En todos estos Encuentros siempre se ha planteado la pregunta sobre las perspectivas de futuro que tiene el CCFMC. En el trasfondo de esta pregunta está sobre todo la cuestión de cómo asegurar la financiación de todas las tareas y estructuras necesarias. Para las Hermanas y Hermanos tanto en África como en Asia está claro que los tiempos han cambiado y que el financiamiento de la tarea misionera no puede seguir asegurándose exclusivamente desde Europa. Muchos razonan que el crecimiento económico de los continentes del Sur está cambiando el peso de la balanza y que por lo tanto ya no es deseable seguir dependiendo de Europa. Por tanto, también en este aspecto hay que llegar a mayor autonomía. Las oficinas regionales deben ir aumentando los esfuerzos para procurarse por si mismos el financiamiento adecuado desde el propio país.

Esto no significa que el Centro CCFMC en Würzburg quiera retirarse de su responsabilidad. Más bien se trata de apelar a la fuerza de autoayuda de cada país. Y como sabemos que esto lleva su buen tiempo me atrevo a solicitarles una vez más a Ustedes, Hermanas y Hermanos de nuestros países de habla alemana, obsequiarnos donativos generosos. En las regiones del Sur esto podría marcar un inicio para alcanzar mayor autonomía y crecer paso a paso; en la región de habla alemana sería esto un especie de hermoso regalo de navidad y de despedida, que será destinado al Centro CCFMC, pues se trata de poner nuevas bases para el futuro más cercano. Les estaríamos muy agradecidos por ello.

Les deseo una Navidad colmada de gracia y bendiciones de Dios para el Nuevo Año

Hno. Andreas Müller OFM

Cuenta para donaciones Nr. 3017974 en el Banco Liga Bank in Würzburg (BLZ 75090300)

 


Formulario para donaciones vía Internet
Para acceder abrir aquí con un clic