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CCFMC Notícias Agosto del 2009

Francisco y Clara


La celebración de los 800 Años del Movimiento franciscano y de la Primera Regla de la Orden franciscana está entrando en la recta final. Desde hace unos cinco años, la Familia del CCFMC está haciendo presente este acontecimiento bajo el nombre „Carisma 2008/2009“, en el cual se unifican „el inicio del Movimiento Franciscano en febrero del año 1208” y “la confirmación de la Primera Regla en el 1209”. Y ya están comenzando las preparaciones para celebrar los 800 Años de la fundación de la Orden de las Clarisas, en 1212. Éste evento ya lo teníamos presente en nuestras reflexiones hace 5 años sobre cómo nos puede volver a colocar en las huellas del seguimiento del Carisma fundacional de la Familia franciscana.

Realmente no podemos separar las figuras de los fundadores del carisma franciscano. Clara de Asís encarna la dimensión femenina de esta nueva fundación. Su influencia sobre Francisco es más que evidente. Sus cuidados maternales por los Hermanos, su capacidad de compasión, su ternura e intuición, su vinculación fraterna y su unión con todo ser viviente son expresiones de esa “parte femenina” en su ser.

Por otro lado descubrimos en Clara la síntesis de características opuestas: Dinamismo y ternura, obediencia y creatividad, firmeza y docilidad, afecto y resistencia, alegría y penitencia. Cualidades, pues, que son fruto de una amistad intensa e íntima con Francisco y que nos muestran el aspecto integral del carisma franciscano. Ambos se esforzaron por la misma meta, el Reino de Dios; compartieron juntos el deseo de vivir radicalmente el Evangelio y trasmitir a los demás su fuerza vivificante; fue inquebrantable la fidelidad para con los pobres en el seguimiento de Jesús pobre de Nazaret. Este es nuestra herencia, pero también un gran desafío para el futuro.

En realidad, Francisco y Clara son como las dos caras de la misma moneda. En un
equilibrio perfecto nos ofrecen un modelo de vivir respectivamente masculina y femeninamente el Evangelio, ciertamente con sus acuñaciones diferentes, pero con el mismo amor y pasión, con la misma intensidad y radicalidad.

La base para ello está seguramente en el equilibrio de su amistad. No exigían nada uno del otro, sino que vivieron uno por el otro. La relación que les unió fue guiada „por el Espíritu del divino Padre, que inspira a cada uno, aun cuando en formas diferentes”, tal como está expresado en la leyenda de Santa Clara.

Francisco amó a Clara y ella le correspondió con su amor. Ellos se amaron con ternura en cuanto que deseaban el bien del otro. Pero ese amor del uno por el otro fue superado por el amor que ambos tenían por Dios, por Jesucristo y su Reino. Este es el misterio del amor puro y equilibrado entre Francisco y Clara. Ambos fueron capaces de ese amor, porque ellos pudieron dar la clara prioridad al amor a Jesús. Clara se llamó a sí misma “la pequeña planta de Francisco” y así lo vivió. De los Escritos de Clara puede leerse esa relación filial hacia Francisco. Ella le llama casi siempre “Nuestro Padre Francisco”.

Esta es una dinámica viva en nuestras raíces espirituales. No es Francisco o Clara, sino Francisco y Clara quienes juntos fundamentan nuestro movimiento. Es parte de nuestra identidad como franciscanos que solo podemos vivir plenamente en la unión fraternal de hombres y mujeres. Este es una característica propia de nuestro carisma. Nos llamamos hoy en día un movimiento francis-clareano, esto es, capaz de entusiasmar a mujeres y hombres al seguimiento de Jesús. Si nos comprendemos como Hermanas y Hermanos en camino, que compartimos nuestras necesidades y nos ayudamos mutuamente, viviremos nuestro carisma de forma plena y convincente.

Andreas Müller OFM


 

Australia

El año Jubilar de Francisco se celebra en grande

Los Franciscanos de Australia celebran los 800 Años del Movimiento franciscano con una serie de actividades. El Padre Paul Ghanem OFM, responsable para la formación de la Tercera Orden Regular, informa al respecto:

Las festividades del Año Jubilar 2009 empezaron el 2 de febrero y culminarán solemnemente el 18 de noviembre del 2009 en Padua-College, en Kedron, con la presencia del Ministro provincial, Padre Paul Smith OFM.

Dentro de las actividades que ya se han celebrado merece especial mención la Asamblea para conmemorar el primer centenario de las Escuelas Franciscanas de Australia (FSA). Bajo el lema “Nuestra Hermana la Madre Tierra: Espiritualidad franciscana de la Creación” se celebró esta Asamblea en el “Centro para la vida consciente”, en Baulkam Hills, New South Wales, del 6 al 8 de mayo. Entre los 70 participantes se contó con la presencia de 22 representantes de las 32 escuelas franciscanas en Victoria, New South Wales y Queensland, como también miembros de las tres órdenes franciscanas.

La Hermana Ilia Delio OSF, franciscana de Washington D.C., USA, y profesora de Espiritualidad en la Washington Theological Union sostuvo la Conferencia central. Su tema, “La Creación como sacramento”, fue complementado con un aporte del Párroco Denis Edwards sobre “Ecología y Eucaristía”.

Una cantidad de temas fueron trabajados en grupos por los participantes. Los temas abarcaron desde la „Construcción de Comunidades ecológicas permanentes“, pasando por „Reflexión cristiana en las escuelas“, „Abrirle espacio a los Santos Franciscanos: ¿Dónde están y qué significan?”, „Santos franciscanos: ¿qué es lo que debemos saber y nunca preguntamos?”, hasta “Planear una peregrinación franciscana” y “Contemplación de la Cruz de San Damián”.

Otros momentos importantes en el año jubilar son, entre otros la exposición de los temas: “¿Qué significa vivir el Evangelio en el siglo XXI?”, “Contemplación en el mundo de la acción: el camino franciscano“, y „Vida franciscana en un mundo en evolución“. Estos serán ofrecidos por la Hermana Ilia Delio OSF en distintas instituciones franciscanas; además, se organizará un foro de discusión sobre la espiritualidad de los aborígenes australianos y la espiritualidad franciscana, uniéndose a una serie de actividades sobre justicia, paz y conservación de la Creación.

 

Europa

Alemania

“Pensar, actuar y vivir franciscanamente”

Bajo este lema la Familia franciscana de los países de habla alemana (INFAG) organizó un fin de semana para una introducción en el Curso básico del carisma misionero franciscano (CCFMC) en la Casa de Formación de las Franciscanas de Reute. Del 26 al 28 de junio del 2009, 24 participantes se familiarizaron con este Curso franciscano internacional e intercultural. Se constató desde el principio hasta el final un interés vivo, apunta la Hermana Margarethe Mehren en su informe. A continuación algunos detalles:

El Hno. Anton Rotzetter OFMCap y la Hna. M. Hanna Löhlein (Convento de Reute) nos acompañaron durante esos días. En la ronda de presentación personal, la Hna. Hanna invitó a los participantes a compartir mutuamente cómo entraron en contacto con la espiritualidad franciscana, cuál fue la motivación para profundizar en ella. Esto provocó un compartir muy dinámico.

El Hermano Anton explicó el propósito y habló sobre la historia fascinante de los inicios del Curso, que ha sido el fruto del diálogo internacional e interfranciscano y que contribuyó a una cooperación entre todas las ramas de la Familia franciscana a nivel mundial. Presentó el Curso por medio de cuatro tesis:

1.   El Curso básico franciscano es bíblico, esto es: es un proyecto místico y mesiánico.

Mística = Experiencia con Dios.

Dimensión mesiánica = Envío en el mundo. El mundo es parte integral en la referencia con Dios. El mundo debe transformarse. La paz, la vida en plenitud es voluntad de Dios para el mundo.

Mesías = Enviado. El ungido para ser enviado, Cristo. Incluso las Clarisas son enviadas al mundo, sólo que en una forma peculiar. Meditación – oración, es el lugar donde surgen las más grandes motivaciones.

2.   El Curso básico franciscano es un proyecto trinitario. Una interpretación del mundo. Nosotros portamos en nosotros mismos la estructura trinitaria: alma, espíritu, cuerpo.

3.   El Curso básico es un proyecto de encarnación consecuente.

Y la Palabra se hizo carne. Descubrir al Logos en cada ser humano.

4.   El Curso básico franciscano es un proyecto „católico“, en el sentido más original de la palabra, lo que significa: universal, que no excluye a nadie. En el Cántico de las Criaturas existen sólo Hermanos y Hermanas. Comunicación global, que presupone disponibilidad de escucha frente a los demás y frente a cada uno (Obedecer = capacidad de escuchar). En el Norte debemos estar conscientes de los problemas del Sur, y en el Sur deben conocer nuestros problemas. Lo mismo vale para el problema entre Este-Oeste. Yo puedo tener un problema auditivo conmigo mismo, con Dios, con los demás. Los problemas en la Iglesia y en la sociedad encuentran acá su raíz más profunda: cuando hace falta la disponibilidad o la capacidad de escucha.

Solidaridad incondicional con los pobres, tanto en el propio lugar como en todas partes. Estar en camino con los pobres.

Estos puntos pretenden ofrecer sólo una breve presentación de todo el rico contenido del tema.

Luego de esa exposición de base pasamos a formar cuatro grupos. Trabajamos sobre el contenido de la Primera Lección: “El Cristianismo como religión de la Encarnación”. Este tema está intrínseco en todo el Curso y se va desarrollando a lo largo de todos los temas en las Lecciones.

Como punto culminante de nuestra agenda del día celebramos la Eucaristía de forma inolvidable, que nos volvió a unir y cerró el trabajo del fin de semana.

Antes de regresar a nuestros lugares de origen, decidimos reunirnos regularmente en cuatro grupos regionales para trabajar con las Lecciones del Curso. En un año nos volveremos a reunir y encontrarnos para un fin de semana de profundización, para presentar cuestionamientos, y fortalecernos mutuamente. Luego, en el 2011, concluiremos el Curso con un viaje de peregrinación a Asís.

Agradecemos de corazón a la Hna. Hanna y el Hno. Anton. ¡Muchísimas gracias por este espléndido fin de semana!

Centro CCFMC

Zambia: Saludos franciscanos

Un cordial saludo desde Zambia envía el Padre Mwaba OFMCap al Centro CCFMC en Würzburg. El escribe en su carta entre otras cosas: “Queremos enviarles saludos y desearles todo bien en sus vidas y en sus trabajos. Estamos recibiendo periódicamente las CCFMC-News, que nos sirven de inspiración y formación. Por el momento no tenemos ningún tema o motivo para compartir y ser publicado, pero nos sentimos unidos con todos en el espíritu y en el carisma franciscano...”.

 

América Latina

Colombia

Congreso conmemorativo de los 50 de existencia de la CLAR

La Confederación Latinoamericana y del Caribe de Religiosos (CLAR) conmemora este año sus 50 años de existencia. Por este motivo se celebró un Congreso bajo el tema „La Vida Consagrada“ del 20 al 22 de junio en Bogotá, capital de Colombia con conferencias sobre los temas: „Contribuciones de la vida consagrada a la teología latinoamericana y del Caribe – en camino hacia el futuro“. Llamó la atención la gran cantidad de gente joven dentro de los más de 800 participantes. Sobre todo, este Congreso se distinguió por la presencia de destacadas teólogas y teólogos de América Latina y de la región del Caribe, quienes compartieron sobre sus experiencias de Dios y sobre su caminar como acompañantes de la CLAR. Así mismo, animaron a mirar hacia el futuro lleno de esperanza para la vida religiosa. Las 26 conferencias ofrecidas durante esta Asamblea general de la CLAR quedarán gravadas en el recuerdo de los miembros invitados, de las y los religiosos provenientes de los diversos países latinoamericanos y de otros continentes, como también en los numerosos invitados, sobre todo jóvenes, de Colombia, dándoles esperanza de continuar el camino „hacia una vida religiosa mística-profética, que produzca nueva fuerza y nueva vida”.

Dentro de los invitados especiales estuvieron algunos de principales promotores del CCFMC en América Latina, que al mismo tiempo jugaron un papel importante en la historia de la CLAR, por ejemplo: Fr. Luis Patino OFM de Colombia, Fr. Luis Coscia OFMCap de Argentina y Fr. Guido Zegarra OFM de el Perú, que desempeñaron la presidencia en tiempos conflictivos. Los siguientes puntos extraídos del aporte de Luis Coscia quieren ejemplificar como están estrechamente unidos los objetivos de la CLAR con las metas del CCFMC. El texto integral de esta Conferencia se encuentra en Internet – ver enlace al pie del texto.

Opción por los pobres: La vida consagrada consiste en el seguimiento de Jesús pobre, quien tuvo una clara opción por los pobres. Ésta no excluye a los ricos, pero es decididamente en favor de todo los pobres. La novedad profética que las y los religiosos habrían iniciado después del Concilio Vaticano II, tiene su origen en ponerse en el camino de la pobreza personal y comunitariamente, para servir a los pobres en América Latina y en El Caribe. Esta decisión por los pobres es al mismo tiempo la condición para ser discípulos de Jesús. En el tiempo actual, donde las dos terceras partes de la humanidad viven bajo el nivel de pobreza, es más urgente que nunca tener el coraje de abrirse a la pobreza y servir a los pobres.

La lectura de la Palabra de Dios: Para la renovación de la vida consagrada es de mucha importancia traer a la memoria que la lectura de la Palabra de Dios en los Conventos y con las personas ha adquirido un valor imprescindible. La lectura constante de la Biblia conlleva a la fidelidad al Evangelio y a nutrirse de valentía y fuerza para el compromiso personal, y hace experimentar la alegría incluso en los momentos más difíciles, y tal como Jesús, servir hasta las últimas consecuencias.

Misericordia y compasión: La vida consagrada en la Iglesia debe ser expresión visible de la misericordia de Dios; allí donde la misericordia no está ocupando el primer lugar significa que se está traicionando la causa de Jesús. En la actualidad, donde la pobreza y el sufrimiento muestran tantos nuevos rostros debe ser fortalecida la disponibilidad para el servicio, para escuchar y acompañar al que sufre. De lo contrario se estaría poniendo en riesgo el futuro profético de la vida religiosa.

La dimensión profética de la vida consagrada en Latinoamérica y El Caribe: Ella se define por su carácter profético. Esto no significa que siempre se deba presentarse proféticamente o que deba resaltarse ese aspecto en forma exagerada, o darse las ínfulas con ello. Lo profético debe mostrarse por sobre todo en la vida cotidiana personal y comunitaria. En los años posteriores al Concilio Vaticano II, sobre todo después de Medellín, la conducta de una buena parte de la vida consagrada condujo a desconfianzas, conflictos y hasta persecución, tanto al interno de la Iglesia como en la sociedad que en esos entonces padecía de dictaduras militares.

El martirio como testimonio del seguimiento de Jesús: Hablar de lo profético en la vida consagrada significa hablar sobre el martirio. Profecía está siempre unida con persecución, conflictos y martirio. En América Latina y en El Caribe se ha dado derramamiento de sangre de una gran cantidad de laicos cristianos, religiosas, religiosos, sacerdotes y obispos, sobre todo después del Concilio Vaticano II. Hoy en día no se asesinarían a personas por que creen en Jesús, sino porque están comprometidas con los crucificados actuales, con los pobres. Se trata, pues, de una nueva comprensión teológica del martirio: ser mártir por la opción por los pobres significa también morir por la fidelidad al seguimiento de Jesús. Es de constatar hoy en día la tendencia clara de querer desplazar la cruz en el trasfondo y olvidar así el Concilio Vaticano II. La identificación con los débiles es, en verdad, lo característico del seguimiento de Jesús es.

Testigos de fraternidad en la multiplicidad dentro de la Iglesia, con las otras Iglesias y con el mundo: Conflictos eclesiales habrán surgido frecuentemente con la Jerarquía o con otros responsables de la Iglesia; pero no se trata – como se afirma a menudo – de conflictos con las Iglesias. Sería muy lamentable que en la vida consagrada se debilitara la Fraternidad, que tiene su base en el amor a la Iglesia como también el esfuerzo apasionado por el bienestar y la santidad del Pueblo de Dios. En ocasiones se cae en el error de creer que la fraternidad en la Iglesia solamente significa evitar conflictos con la Jerarquía. El misterio de la fraternidad podrá darse sólo donde se toma en cuenta, se respete, se promueva y, sobre todo, se practique la integración en la diversidad. A fin de cuentas no se será juzgado según la convicción política, sino si se acepta con sinceridad a los demás como seres humanos, que son distintos a uno mismo.

Buena Noticia para la dignidad de la mujer: Un aporte importante y permanente de la CLAR en estos 50 años de existencia ha sido su contribución teológica en el tema de la igualdad de dignidad entre hombre y mujer. Desde su fundación se ha dado en ella el respeto mutuo y la igualdad de oportunidades para realizar todas las tareas y asumir los cargos.

http://www.ccfmc.net/wEspanol/ccfmc/bibliothek/teol_mission/50_Jahre_CLAR.shtml?navid=97

 


 

Descalzos siguiendo la huellas de Jesús

Experiencia de Cristo y seguimiento de Francisco de Asís

Br. Niklaus Kuster OFMCap


5 Siguiendo las huellas del Hijo del Hombre:

La libertad evangélica (Parte 1)

Jordán de Giano nos trasmite en su crónica la siguiente narración que ejemplifica de forma impresionante cómo Francisco y la primera fraternidad traducían el Evangelio en la propia realidad.

Los cronistas de las Cruzadas marcan el Año del Señor de 1219. Es el otoño tardío, y en Palestina ya se ha recogido la cosecha. Francisco cruza a pie la Tierra Santa con el consentimiento del Sultán, con quien había entablado amistad desde septiembre. El Poverello habrá caminando estos caminos conmovido y emocionado pues él todavía veía las “huellas del Señor”. Una mañana – según narra Jordán de Giano – estaba Francisco sentado a la mesa, en algún lugar de Judea o Galilea. Como sucedió a menudo, Francisco junto con Pedro Catáneo, Elías y Cesar von Speyer fueron invitados a almorzar. Quizá el anfitrión fue esta vez un Cruzado, o alguna familia sencilla, o quizá un musulmán, o un Maltés en un hospedaje para peregrinos. Cuando estaban sentados alrededor de la comida, aparece un Hermano sudoroso, agitado, pidiendo en voz alta poder encontrar a Francisco. Con mucha prisa había venido desde Italia para informarle lo que había sucedido en septiembre. Gregorio de Nápoles, Mateo de Narni, a quienes Francisco dejó como sus representantes, convocaron a los Hermanos más versados de Italia a un Capítulo. Es este Capítulo, entre otras cosas, se decidió una regulación extrema sobre la comida, pues, según ellos, no podía ser que los Hermanos cumplan sólo aquellas regulaciones sobre el ayuno que están estipuladas para todos los laicos: ¡durante todo el año no se comerá carne los miércoles y los viernes! Los Hermanos de la Orden, que para ellos se ha tornado parsimoniosa, no podrían quedarse atrás: Lo que es norma para los monjes, debe ser también norma para los Hermanos Menores, esto es, el Capítulo asumió una regulación sobre el ayuno y la abstinencia: ahí se estipula claramente cuándo no está permitido comer carne ni tampoco productos lácteos. Francisco se asombra sobre el informe del Hermano. Es cierto, él ama la pobreza, y en ello es más radical que cualquier otro, pero para él ella no es una obligación ascética, ni es un rendimiento sobre la renuncia al comer, que puede pesarse en gramos o ser medido según lo ahorrado. Y su reacción es tan reveladora como liberadora: Sus compañeros que están sentados a la mesa frente a los platos con carne están desconcertados y no saben si deben o no seguir comiendo. Les pregunta qué fue lo que el Señor recomendó a sus discípulos al enviarlos en esas regiones. Según Lucas (10, 5-8): "Comed lo que os pongan". Así como los pobres aceptan agradecidamente lo que se les dona, y que no están acostumbrados a escoger... y así pueden disfrutar lo que la bondad de los demás les ofrece.

La reacción del Hermano, que sigue comiendo – pese a Reglas sobre el ayuno por aquí o por allá – señala el camino y denota una base fundamental de su espiritualidad: se debe seguir el Evangelio y no cualquier norma, y quien pone la medida es la vida humana de Jesús y no los monjes, por santos que sean. El Rabí es el único Señor y Maestro – y él no fue un asceta, sino que amó la vida y se mostró como amigo de los demás, que multiplicó el vino y que sus enemigos en un banquete le llamaron comilón y borracho (Mt 11,19).

La pobreza evangélica no tiene que ver con medir las renuncias, ni con rendimientos que alguien se auto impone. Ella es mucho más radical y liberadora al mismo tiempo. La exigencia de Jesús al joven rico remite al primer paso fundamental. A éste que estaba dispuesto a todo le desafía el Rabí: "¡Deja todo lo que tienes! ¡Dalo a los pobres y sígueme con manos libres!". Francisco experimentó cómo se cumple esta promesa en quienes siguen este desafío: "¡Quien deja todo por el Reino de Dios y renuncia incluso a casa, familia, profesión, quien sigue a Cristo en plena libertad, con todo su ser, alma y cuerpo, y con un corazón libre, ciertamente recibirá después el cien por ciento!" […]. Esto es optar por una pobreza que va mucho más allá de la de los monjes, quienes siguen una vida asegurada y prescrita dentro de la abadía. La pobreza de los apóstoles desafía al Poverello a marchar por toda Italia en la inseguridad y con las manos vacías, sin saber por la mañana si se recibirá por la tarde un pedazo de pan ni si habrá un lugar donde reponer la cabeza. Con una pobreza que confía en la bondad de los hombres y en la providencia Francisco va como Hermano desde Francia hasta España, incluso hasta Egipto hasta las posiciones del Sultán – con la confianza de las manos vacías y fiel a la tarea pascual de los apóstoles de „anunciar el Evangelio a todas las criaturas" “hasta los confines del mundo". De esta forma, incluso hasta los supuestos enemigos fueron ganados como amigos, tal como lo demuestra el caso del Sultán Malik al Kamil.