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CCFMC Notícias enero del 2009

Sometidos a la Iglesia pero siendo libres

„Anda y reconstruye mi casa“. (TC 13) Francisco necesitó tiempo para poder comprender correctamente esta tarea. Pero una vez que obtuvo seguridad de su tarea se convirtió en un auténtico renovador de la Iglesia, aunque de una manera muy propia: cuando la Iglesia había arribado al punto álgido del poder papal y de la pompa del poder, siendo la ecclesia triumsphans, donde casi no quedaba espacio para el “Jesús de Nazaret pobre”, él señaló a este Jesús a la Iglesia, pero no tanto con sus palabras, sino más bien con sus obras en forma tan amorosa y edificante. El contraste no pudo ser mayor: él mismo tomó este camino. No criticó, sino que se sometió a la “santa Iglesia” y exhortó a sus Hermanos a que “deben permanecer fieles a la santa madre Iglesia y estar sometidos a ella“. (TestS)

Y a pesar de ello en la práctica no se dejó atar. Respetó y aceptó la Iglesia, tal como ella era, pero sin participar de sus estructuras de poder. El y sus Hermanos asumieron una práctica que no coincidía con la praxis eclesial de la época. Con cierta “ingenuidad” intentaron testimoniar con la propia vida de forma convencida y tenaz. Francisco se opuso firmemente transitar los senderos de la vida religiosa monástica conocidos entonces.  “El Señor mismo me reveló a mí“, en esta seguridad puso su confianza, al menos en los inicios. Al ir creciendo la fraternidad también fueron siendo necesarias más estructuras, y en esa medida en los Hermanos creció el deseo de tener más seguridades. Después de su muerte la Orden se fue convirtiendo paulatinamente en una Orden normal, regida bajo las reglas comunes monásticas.

Aún con todo esto, en la Orden siempre se conservó una cierta fidelidad a la “Visión fundante”. Constantemente surgieron Hermanos que se propusieron recobrar y revitalizar los ideales originales, a saber, la fidelidad a la pobreza. En estos movimientos de renovación salen a relucir las contradicciones en las prácticas eclesiales. llos se distanciaron de estilos de vida y prácticas pastorales provenientes de una iglesia acomodada al estilo burgués. A estos brotes renovadores pertenecen hoy en día las Hermanas y Hermanos franciscanos en Latinoamérica que jugaron un rol activo cuando la Iglesia descubrió a los pobres y se comprometió por su liberación integral después de Medellín y Puebla. El Cardenal Arns apuntó con acierto que la Iglesia en América Latina redescubrió con ello sus raíces franciscanas.

En cuanto que Francisco no criticó, no organizó nada, ni esbozó ningún programa de reforma exuberante, sino que hizo signos que correspondían a su forma de vida, fomentó “su” Iglesia, y retó a su tiempo y a todos nosotros de forma tan clara como jamás se ha conocido. No fue su doctrina sino su vida la que fue convincente y desafiante. Este fue y es su testimonio implacable. En palabras del Papa Benedicto XVI, siendo todavía Prefecto de la Congregación de la Fe: “En toda la Historia no hay ninguna crítica tan tajante ni más aguda a la Iglesia, que la hecha por Francisco a través de su forma de vida”. Él es lo que él vivió. Esto es lo increíblemente humano en él, que atrajo a tanta gente en su época, y que sigue hoy en día entusiasmando a tantos.

Para los cristianos, pobreza y libertad son inseparables. Quien se libera del afán del poseer todo y del dominar se torna infranqueable; no querrá quitarle nada a nadie, ni dominar a nadie. De tal manera será libre de ser involucrado en todos los juegos de intereses y poderes. Nosotros no le podemos imitar, pero si podemos dejarnos interpelar para actuar de la misma forma ante los conflictos en la Iglesia y la sociedad: libre de dependencias con la seguridad cierta que podemos alcanzar su sueño de Iglesia, ser “sumisos” y aun con ello libres. Este año de la conmemoración de la aprobación de la Primera Regla hace 800 años por el Papa Incencio III no debemos olvidar esta gran misión franciscana.

Andreas Müller OFM


África

La Familia franciscana en la región de los Grandes Lagos

Ocurrieron movimientos sorprendentes en la Región de los Grandes Lagos. Del 1 al 6 de diciembre del 2008 las Hermanas y Hermanos de la Familia de Uganda, Ruanda, Burundi y de la República Democrática de El Congo se encontraron en Gitega, Burundi, para hablar sobre la consolidación de la paz en la Región y sobre la contribución que puede brindar la Familia Franciscana. Los participantes eran conscientes que para tal fin debe existir una estructura para coordinar los pasos necesarios que deben darse y unificar los esfuerzos para la ayuda mutua. Al final del Encuentro se fundó LA FAMILLE FRANCISCAINE DES GRAND-LACS (FFRGL). Para el Comité coordinador fueron elegidos 4 Coordinadores provenientes de cuatro países, un Secretario regional, un ecónomo y dos consejos. El Presidente es el Hno. Florent Rugigana OFM (de Burundi), el Secretario es Avith Ntlimenynda OSF, de Ruanda, el Ecónomo es Isia Jean Francis OFS de El Congo.

Quien conoce la historia mas reciente de la Región de los Grandes Lagos sabe y está consciente de las profundas cicatrices que dejó impregnadas la masacre cruel del año de 1994 en Ruanda. Y quien vivió en carne propia este tiempo en El Congo oriental sabrá que es como un milagro lo que la Familia Franciscana está logrando.  Pues todos fueron testigos de los acontecimientos crueles de hace diez años. Casi no existe una familia que no se vio enlutecida. Todos vieron con sus propios ojos las torturas, violaciones y masacres cometidas. Incluso las congregaciones religiosas fueron afectadas directamente como por un Tsunami por el odio entre Tutsis y Hutus. En el Congo oriental reinició nuevamente la catástrofe. Es por ello muy alentador que a pesar de haber transcurrido mucho tiempo, las Hermanas y hermanos del gran constructor de la Paz, Francisco de Asís, se hayan animado a dar pasos concretos.

Esto se observó durante el desarrollo de la Conferencia. Primero tuvo que romperse el largo silencio. Se tuvo que comenzar por  pedir perdón y perdonar las culpas. Luego tuvieron que esforzarse de que a las palabras siguieran los hechos. Durante los cuatro días se trató de analizar el pasado, de formular los problemas que afectan los cuatro países y esbozar las visiones y sueños del futuro para cristalizar concretamente la construcción de la paz. Para ello dos participantes externos ofrecieron temas iluminativos. Finalmente se pasó a la elección del Comité. Se formaron dos comisiones para tareas determinadas. Se planearon acciones concretas, por ejemplo, crear en común una plataforma en Internet, la coordinación de las acciones de auxilio en la Región, ayuda solidaria para los refugiados del Congo Oriental, proyectos sociales con ayuda local. Otros temas fueron: salud, educación, derechos humanos, medio ambiente, diálogo interreligioso. Los temas han sido abordados, y se sintió fuertemente el deseo de ponerlos en práctica. Un papel importante jugó el CCFMC en esta tarea. Isia Jean Francis, nuestro Coordinador residente en El Congo trabajó muy duro para la preparación de este Encuentro y sigue esforzándose para que la espiritualidad franciscana sea uno de los pilares de este nuevo inicio en la Región.

Uno de los participantes escribió: “Nos vamos como amigos, y esto refuerza la esperanza de la continuación del mensaje franciscano. Francisco pacificó al lobo feroz. ¿Por qué no podemos ir nosotros a los rebeldes y hablar con ellos? Francisco ha impresionado y provocado porque transformó con su vida la Iglesia y la sociedad de su tiempo. Hoy después de 800 años nuestra tarea es transformar nuestra Región de los Grandes Lagos, con el mismo anuncio de entonces”.

Les deseamos muchos éxitos y confianza a nuestras Hermanas y Hermanos en esta tarea.

 

La República democrática de El Congo

El siguiente informe de la Sra. Plaxede Kagarabi Nabintu sobre el Encuentro en Burundi muestra lo difícil que es la situación para las mujeres y niños en Goma, en la Provincia Kivi del Norte y cuan urgente y necesaria  es  la iniciativa de  la Familia franciscana en esta Región.

Hace algún tiempo los diversos grupos pertenecientes a distintas etnias convivían pacíficamente en la Ciudad de Goma. Pero después de la guerra de 1996 cambió totalmente esta situación. El odio entre los miembros de los diversos grupos étnicos fue aumentando. Esto tuvo muchas consecuencias y sobre todo muchos inocentes se vieron drásticamente afectados.

En especial resultaron afectadas las mujeres y niños, quienes fueron masacradas sin misericordia con machetes, hachas y cuchillos. Niños fueron arrancados violentamente de sus madres y utilizados como soldados. Madres y mujeres jóvenes fueron violadas sistemáticamente y secuestradas a los bosques como esclavas sexuales. A menudo fueron mutiladas genitalmente con bayonetas, armas u objetos pesados, provocándoles severas lesiones, y dadas las situaciones insalubres se sumaron también las infecciones, tumores y otras enfermedades incurables. Luego de padecer semejantes humillaciones y heridas muchas de estas mujeres se alejan traumatizadas o mueren escondidas en algún lugar oculto, sin ser apercibidas  públicamente.

Incluso la situación económica se desmejora cada vez más. Los comerciantes ya no compran nuevos productos por temor a los saqueos. El dinero no circula y con ello los pequeños comerciantes pierden sus entradas. En las regiones alejadas no son cultivados los campos expandiéndose las hambrunas con sus trágicas consecuencias. En las ciudades grandes como Goma y Bukavu los artículos de primera necesidad deben ser importados, siendo accesible sólo para los ricos.

La situación social es alarmante. Muchos desplazados llegan a Goma; sólo algunos de ellos son acogidos por familias, que de por sí carecen de lo necesario, otros son llevados a campos de refugiados. La mayoría de los sin hogar pasan la noche a la intemperie, aún en tiempo de lluvia. Los heridos no pueden recibir la atención adecuada. Muchos niños huérfanos, que perdieron sus padres en esa guerra, viven en la calle. Las viudas no reciben ningún tipo de ayuda.

Nadie puede entender las razones de esta guerra tan injusta a la que fue sometida una población inocente e indefensa. La Misión de Observación de la ONU (MONUC) no puede hacer nada frente a esta situación trágica. Debe encontrarse una pronta solución en la cual se posibilite la convivencia armónica entre todos, tal como fue en el pasado, pues la guerra “convierte al hombre en enemigo del mismo hombre”.

 

América Latina

2ª Asamblea continental del Curso Carisma Misionero Franciscano del 14 al 16 de octubre del 2008 en Brasilia

Estuvieron presentes en esta Asamblea los y las coordinadores nacionales de los siguientes países: Perú, Uruguay, Ecuador, Paraguay, Brasil, Cuba, Argentina, Colombia, República Dominicana y México. Participaron además el Hno. Andreas Müller y Patricia Hoffmann de Alemania. En total 23 personas.

Reflexión del P. Andreas Müller

En su reflexión sobre el tema «Francisco de Asís – Una alternativa radical para un mundo globalizado», el Padre Andreas acentuó el cambio revolucionario que inició con Francisco en la historia de la espiritualidad en la Iglesia. Su modelo no fue la comunidad sedentaria de la vida monacal, sino Jesús mismo. Como él, Francisco fue hacia los pobres para anunciar la Buena Nueva liberadora del Reino de Dios. Quien se compromete por este anuncio a los pobres debe ser también pobre y no ligado a un lugar fijo, sino debe ser ligero de equipaje para ir por el mundo. Movilidad, pobreza y no violencia son las características de la Fraternidad que desea hacer nuevamente experimentable la Buena Nueva del Evangelio.

El hacer presente esos orígenes del movimiento franciscano se convierte en un reto para nosotros hoy. Vivimos una globalización aguda que se traduce, por ejemplo, en la crisis financiera actual que afecta a todo el mundo, un consistente cambio en la lógica del mercado neoliberal. Como franciscanos tenemos una óptica diferente frente al dinero, el mercado, el poder y el medio ambiente, que marca nuestro modo de ser y nuestra conducta para hacerlos presente en el debate actual.

Aportes de los grupos presentados en el plenario de la tarde del primer día

Los participantes discutieron en grupos de trabajo los temas presentados. Tal como es ya costumbre en Latinoamérica, se le dio mucha importancia a la realidad sociopolítica, procurando contextualizar lo escuchado. Las opiniones críticas mostraron que son muy conocidos los retos y la realidad de la presencia franciscana en este Continente. Los resultados pueden servirnos de ejemplo de cómo pueden asumirse retos en torno a la celebración jubilar de los 800 Años. Se ofrece a continuación un resumen de lo dicho en los grupos:

§     ¿Cómo ponemos en práctica las exigencias de la forma de vida evangélica de Francisco y Clara? Es necesario tomar conciencia de lo que significa ser pobre, trabajando en donde vivimos por la justicia y la unidad. Tenemos instituciones que no deberíamos tener: estamos descuidando lo que la Regla dice acerca de la propiedad. Tenemos que dejar de lado la postura de colonizadores y dedicarnos a los pequeños. La riqueza de la evangelización consiste en crear autonomía y no subordinación. Más que dar limosna a los pobres, se los debe conducir a la autonomía situándonos cerca de sus luchas.  

§     Debemos cultivar en nosotros la capacidad de escuchar a los pobres para aprender de ellos. Con los pobres aprendemos el evangelio: Francisco comprendió la pobreza participando en la pobreza de los demás. En la actualidad muchos viven en extrema pobreza, en la miseria. La marginación económica y la explotación de los pequeños es un grito en nuestro tiempo. Muchos piden y gritan por trabajo, por educación, por salud. Debemos estar cerca de ellos. Los medios de comunicación no revelan la verdad de la exclusión y optan por actitudes paternalistas y asistencialistas. 

§     La Iglesia no siempre atina a dar respuestas a estos problemas y su camino es muchas veces paralelo al de la realidad de los excluidos. Tenemos que repensar nuestras actitudes; ser más críticos frente a la realidad y, para ello, echar mano de serios análisis sociales, económicos, políticos y religiosos. Es preciso estar más cerca del mundo juvenil. El mundo de los excluidos no siempre es parte de nuestras vidas. Con frecuencia nos preocupamos sólo de nosotros mismos.

§     ¿Qué podemos aprender de Francisco? Vivir el Evangelio a partir de nuestra realidad; revisar estructuras que nos impiden la vivencia de la fraternidad y de la desapropiación interior. Cultivar la mística del servicio y para ello experimentar a Cristo en los pobres. Para conseguirlo es necesario la conversión del corazón, la conversión al Espíritu de Cristo: transformación personal y comunitaria; poner a Dios en medio del mundo; anunciar el evangelio como modelo; ser críticos partiendo de una transformación desde dentro.  

§     ¿Qué implicaciones tiene hoy para nosotros la opción por los pobres? ¿Quiénes son esos pobres en nuestros países o en nuestro medio de trabajo? Muchas personas viven en pobreza extrema, son los explotados y excluidos de todos los sistemas que sufren la marginación económica, política, social y hasta eclesial en muchos lugares; otros, con poder y riqueza económica también son pobres, pobres de identidad y de valores. Otro tipo de pobreza consiste en preocuparse por aparentar y no por ser.

§     Es necesario para nosotros el apreciar y entender la pobreza del lugar en el que nos toca vivir. Es necesario comprometernos  con ellos, acompañándolos en sus procesos  y en sus necesidades (físicas, psicológicas y sociales). La falta de trabajo, de educación, de salud, de asistencia y sobre todo de reconocimiento como personas los lleva a una mayor pobreza, a ser discriminados, perseguidos y a perder toda esperanza.

§     Los medios de comunicación masiva están en manos de los poderosos, de hecho ignoran o parecen ignorar esta realidad. Con frecuencia manipulan la información o permanecen ciegos o miopes ante esa realidad. Los gobiernos callan y optan por programas asistencialistas, optan por el pan y el circo para el pueblo, por las tarjetas de ayuda a los desempleados, por un paternalismo que no saca al pobre de su miseria, pero lo mantiene quieto y agradecido, agradecimiento que se traduce en silencio y en ausencia de iniciativas: es la anestesia social. A los gobiernos les interesan sólo la macroeconomía que responde a los intereses de las altas esferas: recurre a programas de rescate para los bancos, para los sistemas opresores en cuyas manos se encuentran los poderes económico y social. Los ancianos ven reducidas sus pensiones por las que trabajaron toda su vida. El pueblo, la mayoría, sin esperanza ni progreso, opta por actitudes peligrosas: el robo, la prostitución, la violencia intra y extrafamiliar. La contaminación, los transgénicos, la mala utilización del agua y de los recursos de la tierra son también generadores de pobreza, de miseria.

§     ¿Cómo oír la voz de Dios? ¿Cómo dar una respuesta evangélica? ¿Cómo comprometerse con ellos, con los sin voz, tal como lo hizo en su tiempo Francisco? Hoy, como en su época, existe una alianza entre el poder y los ricos, entre los poderosos y la Iglesia Jerárquica (estructuras paralelas de poder). Parece que, en la Iglesia, los clérigos no son conscientes de estos problemas que son parte importante de la realidad nacional de un país. Son muy pocas, granos de oro, las excepciones: CEBs., ONGs., Bancos de alimentos. El clero está dividido: unos están con los acomodados; otros, los menos, con los excluidos. Y ¿la familia franciscana?  

§     Si queremos salir al encuentro de esos retos debemos tomar una serie de medidas: deberían programarse cursos sobre análisis de la realidad y salir a las calles a experimentar el dolor y los sinsabores del pueblo de Dios, no al margen de la institución jerárquica, no en forma paralela a ella, sino, como Francisco, insertos y fieles a la Iglesia, pero despiertos y activos, comprometidos con hacer realidad el Reino. Redescubrir lo que Dios puso en la naturaleza para valorarla, impedir la explotación. Volver los ojos a los jóvenes que, por las circunstancias, son abandonados muchas veces por sus padres -por el ritmo del trabajo, por el cansancio, por falta de formación o de interés- a la soledad, a la incomprensión, a la falta de proyectos familiares que generan falta de identidad, ausencia de ideales y valores, y se ven casi obligados a asumir lo que la sociedad de consumo propone como valores. En la Iglesia no hay espacios suficientes para ellos; no hay quienes los acompañen en sus procesos.

§     Hay que pasar de la crítica a la acción; hay que buscar, encontrar y proponer ideales y acciones o actitudes específicas y eficaces para realizarlos; es necesario proponer a los jóvenes y promover una participación más activa, de acuerdo con los signos de los tiempos,  más dinámica y más evangelizadora. Es necesario oír y atender a los jóvenes -esperanza de vida-; ellos son el corazón de la humanidad y el signo más evidente de cómo estamos como humanidad: como están los jóvenes, así está la humanidad. Tarea nuestra es sensibilizarlos y acompañarlos en el dolor y en la atención a las necesidades de los pobres y de la misma naturaleza; propiciar su compromiso con la creación, con la vida, con los más necesitados.

§     Es preciso formar grupos de especialistas: psicólogos, sociólogos, educadores que asesoren a los jóvenes en la solución de los problemas de los más necesitados en sus comunidades: inquietudes, angustias, soledad; que, en su trabajo, revivan y experimenten las actitudes de Francisco con los hermanos que llegaban a él y que como proceso formativo tenían una experiencia viva y cercana con los leprosos. Los leprosos le abrieron los ojos, por ellos los hermanos deben ir hacia ellos. El trabajo con los jóvenes, por todo lo dicho, supone un enfrentarse con la realidad, realidad que es dura y dolorosa. Pero, a la larga, puede dar un sentido a su vida y proporcionarles un gozo y una alegría que proviene del saber que se está haciendo algo indiscutiblemente bueno: se está trabajando a favor de la creación, de la vida, de los indígenas, de las mujeres, de los necesitados, de los olvidados, de los explotados, de los pobres, etc. Todo esto supone que el joven necesita de una formación humana integral: psicológica, sociológica, económica, sanitaria, religiosa, franciscana.

Resumiendo

Néstor Ganduglia, un hermano laico de Uruguay, no franciscano, pero admirador de Francisco, pasó a hacer un comentario a la presentación de los grupos.

Manifestó una seria insatisfacción respecto de la capacidad efectiva de las instituciones para actuar en la transformación del mundo de los pobres. Una institución se preocupa por la institución. La institución, distante de la realidad, tiene dificultades en la formación para actuar en ese mundo. Por otro lado, se advierte una frustración frente a los resultados en el trabajo con y por los pobres.

Es necesario revisar las características de la institución de la que formamos parte. Muchas veces asumimos el autoritarismo en nuestras actitudes frente al otro. Francisco y Clara provocaron una transformación sin necesidad de una autorización para la misma. Se desnudaron y abrazaron el mundo de los pobres.

En necesario cambiar nuestra concepción del pobre, concepción según la cual el pobre es el que carece de todo. No nos percatamos del potencial de transformación presente en él. Debemos reelaborar nuestra concepción de la evangelización: es preciso no verla como un favor que hacemos a los otros, sino como un abrirnos al aprendizaje, a un ser evangelizados por ellos, a escuchar más que a hablar. Los pobres, los pequeños, tienen mucho para enseñarnos.

Para él, hay dos formas de misionar: en alianza con los colonizadores, una por la fuerza –dominación –, transmitiendo a otro nuestra espiritualidad; otra, por el diálogo, sin imposición, permitiendo que emerja lo que cada uno posee.

Comentario: Nosotros estuvimos de acuerdo que el CCFMC es un instrumento apropiado para poner en marcha el proceso de aprendizaje necesario. ¿Por qué? Primero, él es el fruto de un largo diálogo intercultural e interfranciscano; segundo, el ofrece una perspectiva franciscana al planteamiento de los problemas modernos y tercero, está abierto a los aportes locales y a nuevos temas.

 

Asia

Los primeros pasos del CCFMC en China continental

Miembros de la Familia franciscana de la República popular de China tuvieron por primera vez un Seminario en su propio país sobre el Carisma misionero franciscano y con ello ha germinado una nueva semilla del CCFMC.

El Seminario se llevó a cabo del 26 al 31 de octubre del 2008 en un lugar llamado Tao Li, que pertenece a la región de Sanyuan, en la provincia Shaanxi. En esta provincia fue donde arribaron por primera vez a China los misioneros franciscanos con el anuncio de la Buena Nueva, y es por ello que la mayoría de las Hermanas y Hermanos franciscanos todavía se encuentran en esta región. En Tao Li, una comunidad de unos 800 miembros, pertenecen 70 a la OFS, según datos dados por el párroco P. Ma Yonglu OFM.

En las décadas anteriores, los franciscanos en China no tuvieron ninguna posibilidad para la formación permanente. Ellos se lamentan de saber muy poco sobre la espiritualidad de Francisco y Clara. La Hna. Jeanne Luyun SFIC, Coordinadora continental del CCFMC, dio a conocer a los franciscanos de la República Popular de China el CCFMC con sus diversos cursos y les invitó a participar en el Programa internacional del CCFMC a celebrarse en Bangkok, ciudad capital de Tailandia. Cinco Hermanas y Hermanos pudieron participar en estos Seminario-Ejercicios. Inspirados por la espiritualidad de Francisco y Clara que experimentaron ahí, y entusiasmados por esta actividad, estas Hermanas y Hermanos de China se propusieron un Plan de Acción de tres años para poder integrar un Equipo de trabajo y promover el CCFMC en su País.

En comunión con el P. Leonard Chen Pingcang OFM, que fue nombrado Coordinador para China, se organizó un Equipo que se reunió en Bangkok; en solo cinco meses prepararon la primera Asamblea de la Familia franciscana en suelo chino.

El tema del Encuentro fue: “El inicio del Carisma misionero franciscano”; y tuvo como objetivo: lograr una visión panorámica tanto de la Familia franciscana como de las vidas de Francisco y Clara; estudio de la historia, espiritualidad y misión del carisma franciscano. Los organizadores dejaron claro que quedan pendientes cursos de estudios fundamentales para poder dominar mejor las estructuras, contenidos y la metodología del CCFMC. De esta forma, las exposiciones sirvieron de introducción a los Cursos del CCFMC.

Al Seminario participaron 52 Hermanas y Hermanos – miembros de la OFM, de la Tercera Orden Regular, de las Hermanas religiosas, seglares franciscanos, de Jufra y amigas y amigos de Francisco y Clara. Provenían de diez Provincias de China continental y de Hongkong. Las oraciones litúrgicas las preparó el P. William Wu OFM, de Taiwan.

Luego del saludo y presentación de los participantes, el P. Joseph Song OFM expuso en el primer día un tema introductorio sobre la vida de Francisco y Clara. En el segundo y tercer día habló el P. Joseph Ha OFM, de Hongkong, sobre los escritos de Francisco, historia de la Familia franciscana e historia de la misión franciscana en China. En el último día del Seminario, el P. Leonard Chen OFM presentó las Lecciones 7 y 9 del CCFMC, concentrándose en el tema: “La misión franciscana según las primeras fuentes” y “La misión franciscana según las fuentes modernas”.

Después de cada exposición se dejó tiempo para discusiones vivas e intensivas. Es de resaltar que la mayoría de los participantes mostraron su decisión y voluntad de llevar una vida evangélica según el modelo de Francisco y Clara en las circunstancias actuales del país. Si bien es cierto que no hay libertad plena, ellos intentarán dar lo mejor de sí mismos para testimoniar con palabras y obras a Jesucristo. Los participantes aportaron muchas ideas para mejorar el próximo Seminario. El Equipo del CCFMC carece todavía de experiencia y profesionalidad en el campo organizativo.

Sri Lanka

Los Franciscanos en Sri Lanka celebran el Jubileo

Marlene Perera FMM estuvo presente en octubre del 2008 cuando los Franciscanos de Sri Lanka iniciaron la Conmemoración del Aniversario del Movimiento franciscano. Ella escribe:

Alrededor de 100 Franciscanos se congregaron el 25 de octubre del 2008 en „Good News“-Ashram, cerca de Colombo, para conmemorar los 800 Años del Movimiento franciscano. Se hicieron presentes miembros de la OFM, OFMCap, FMM, FMCK, TOR, y de la Santa Cruz. Este Encuentro Jubilar fraterno fue organizado por el Equipo Coordinador Nacional del CCFMC. Fue también la primera vez en Sri Lanka que tantos Franciscanas/os se hicieron presentes juntos como gran Familia.

Después de un Té para conocerse mutuamente, el P. Bennie OFM expuso un tema muy inspirador sobre el tema “Anuncio radical y retos para el Movimiento franciscano desde la sociedad y la Iglesia en los tiempos de Francisco”. Punto central de su exposición era que Francisco fue motivado por una profunda experiencia de Dios para decidirse por la pobreza, la vida de penitencia y a vivir entre los leprosos. Él asumió la pobreza no por búsqueda de sí mismo, sino porque era la expresión mejor del amor que él había experimentado, y también quería compartir su vida con los menores. Y aún cuando no era su propósito ser reto para la sociedad, su ejemplo motivó a los demás a seguirle. Fue así que nació este movimiento profético, que representó un cuestionamiento y reto para la Iglesia y la sociedad de su tiempo.

Luego de un intercambio de ideas sobre esta exposición, el P. William OFMCap expuso también el tema „Retos radicales del Carisma franciscano desde la sociedad globalizada actual”. Puso en claro a los participantes que la cultura del dinero, la mentalidad del consumo, el hambre por el poder, la fama y la apariencia, que reinan en la sociedad actual, excluyen cada vez más a muchas personas, las explotan y marginan. Lo que estamos viviendo hoy en día es una nueva etapa de la sociedad gobernada por el comercio, trayendo consecuencias dramáticas al poner el dinero como máximo rector. Por ello somos todos llamados a seguir las huellas de nuestro Padre Francisco y asumir los mismos retos. Debemos actuar con amor y creatividad, reconocer ese Espíritu que nos lanza a responder a estos retos de acuerdo a nuestra vocación franciscana.

Después de la celebración de la Eucaristía se pasó al almuerzo festivo. Luego discutimos los participantes sobre dos cuestiones:

Francisco reconoció los problemas de su tiempo. Y Dios le condujo a él y a Clara a dar una respuesta creativa, marcando con ello el comienzo del Movimiento franciscano.

1.   ¿Cómo comprendes Tú la situación actual en Sri Lanka? Menciona tres temas importantes.

2.   De qué formas podemos nosotros reaccionar y dar respuesta:

  • como Familia franciscana,
  • como Comunidades franciscanas,
  • como individuos.

El resultado de los cinco grupos fue presentado y comentado en plenaria. En resumen se trató de los siguientes puntos: Guerra y violencia con sus consecuencias horrendas y el embrutecimiento de la cultura; sufrimiento de las mujeres y niños; la presencia dominadora sobre todas las cosas del dinero; desempleo; pobreza creciente, injusticia, explotación de las mujeres; problema de la juventud: drogadicción, conductas antisociales.

Debemos juntarnos como Familia Franciscana al menos dos veces por año, de tal forma que podamos aprender a conocernos mejor, conocer y compartir sobre nuestras luchas, preocupaciones y servicios y así consolidar nuestra solidaridad mutua y apoyarnos unos a otros. 

 

Noticias breves

Ejercicios espirituales en Auckland en ocasión del Jubileo

En ocasión del Jubileo de los 800 Años del Movimiento franciscano, que se celebrará en el 2009, la Casa de Ejercicios Espirituales Franciscana “St. Francis Retreat Centre” en Auckland, Nueva Zelanda, ofrecerá tres Cursos especiales de Ejercicios. El Director de esta Casa, P. Bernie Thomas, quiere poner como eje central la espiritualidad franciscana. La base de estos Ejercicios serán las Lecciones del CCFMC. Estas Lecciones, según él, son muy apropiadas para reflexionar adecuadamente y motivar sobre nuestra vocación misionera.

Más información respecto a estos Ejercicios puede encontrarse en el sitio en Internet:  www.stfrancisretreatcentre.org.nz (Retreats 2009).

La celebración de los 800 Años en Sarajevo

Aprovechando la preparación de la Celebración Jubilar de los 800 años de nuestro Carisma franciscano en Bosnia-Herzegowina y Croacia, la Familia franciscana invita a la profundización de nuestra espiritualidad franciscana. Para ello, en este tiempo comprendido entre 2007-2008 se han realizado 18 Seminarios de fin de semana bajo el tema ”Vivir el Evangelio franciscanamente”, ofrecido sobre todo a las Hermanas franciscanas de Sarajevo, Split, Dubrovnik y Zagreb.

De septiembre a diciembre del 2008 se llevaron a cabo 11 Semirarios de Fin de semana para las Franciscanas de la Provincia bionio-croata (Sarajevo). El grupo animador, compuesto por las Hnas. Ivanka Mihaljević FSS, Kata Karadža FSS, y los Hermanos Marinko Pejić OFM y Pero Vrebac OFM desmenuzaron algunas Lecciones con el fin de profundizar la identidad franciscana, sus valores y criterios de pertenencia, de tal forma de poderlos luego compartir en la Iglesia y en la sociedad.

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Nota:  Se informa que el rubro de Anton Rotzetter OFMCap Carisma 2008/2009 – Intercambio de ideas e impulsos ha llegado a su fin, pero todas las reflexiones publicadas pueden ser consultadas y bajadas en la siguiente dirección:

http://www.ccfmc.net/wEspanol/ccfmc/bibliothek/charisma/2007_Charisma_Impulse.shtml?navid=102